Sábado, 16 de mayo de 2009
aunque ocurra en las películas o en las novelas, hay ciertas cosas que yo sé que no he podido imaginarme. resultan tan terribles, que me considero incapaz de generar semejantes monstruos.
y por mucho que me vaya a dar un paseo, no se alejan ni un milímetro.
no importa lo que sacuda la cabeza, que están ancladas entre las circunvoluciones de mi cerebro.
si doy vueltas en la cama, lo único que consigo es cambiar la perspectiva, pero no consigo hacerlas desaparecer.
son las situaciones frustrantes, cuando no angustiosas, las que presentan un halo de realidad e inminencia. las que se hacen fuertes en mi presente y marcan – marcarán – mi futuro. las que me hacen revisitar mi pasado, revisarlo y llegar a conclusiones distintas cada vez. la que, quiera-que-no, no puedo obviar. las que no tienen solución. las que están por vivir. las que tengo que afrontar.
y no sé si será masoquismo, catolicismo o qué, las historias bonitas se me antojan nimbadas de irrealidad. ante ellas sí que me pregunto si no estaré soñando, pues resultan demasiado estupendas como para ser verdad. y termino temiendo que acaben. porque acaban. tarde o temprano.
y no sé si que ocurriese al revés sería mejor o peor. probablemente encontraría también un pero.
Por: serpientelocuaz | hoja ruta | Comentarios (0) | Referencias (0)
