Sábado, 30 de agosto de 2008
el sábado pasado, por casualidad, me tropecé contigo por aquí. ¡anda que no es pequeño el ciberespacio! ese mismo día te había enviado un sms porque bajaba a valladolid y cabía la posibilidad de que nos tomáramos una cerveza. a raíz de verte, decidí llamarte para decirte que te había visto y que me había hecho gracia.
como es evidente que no hablamos, simplemente me gustaría que supieras que me ha hecho ilusión conocerte, así, inopinadamente y sin venir a cuento. de la forma más tonta y más sencilla como se conoce a gente: hablando con desconocidos.
y durante este tiempo en que hemos coincidido, me acostumbraste a hablar contigo cada día y a irte adivinando detrás de cada palabra o de cada gesto. ha sido divertido y estimulante compartir mi encierro contigo, vislumbrando nuestras respectivas vidas.
yo también era consciente de que vivimos lejos el uno del otro y de que no era razonable empezar una relación amorosa. también entiendo perfectamente que cada uno se protege como puede del dolor de las pre-ausencias. yo, en la mayor parte de las ocasiones, utilizo la táctica del avestruz: escondo la parte más sensible. me pongo mi coraza y cierro la puerta a las profundidades emocionales, lo que no me impide disfrutar de otra persona y ser cariñoso y atento. lo que me desconcierta, que no enfada, sin embargo, es la callada por respuesta.
no sé si es que soy el más frívolo del momento o, por el contrario, un tipo tierno y sensible. el caso es que prefiero sentirme vivo a no hacerlo. me gusta compartir mi tiempo con las personas que me caen bien, me gustan y me llenan, aunque sea por un instante que dure un mes. después, es cierto, echo terriblemente de menos a esas personas, pero no deja de ser un sentimiento lleno de cariños y recovecos, mucho más agradecido que la nostalgia de las cosas que no he hecho ni sentido nunca.
gracias por iluminar un par de semanas de verano. ojalá hubiésemos sabido despedirnos de una forma menos ácida para cualquiera de nosotros.
cuídate, niño gato.
“el arte de decir que no (fangoria)”
PORQUE A MÍ NO ME GUSTA PERDER LOS PAPELES NI EL SITIO,
NI ESCUCHAR DISPARATES QUE VAN A SACARME DE QUICIO.
MENTIRAS, TRAICIONES, PROMESAS VACÍAS,
MISERIAS, TENSIONES Y MIL TONTERÍAS.
¿POR QUÉ ME VOY A CONFORMAR SI NO LO NECESITO?
EL ARTE DE DECIR QUE NO DE FORMA NATURAL.
LA CIENCIA DEL PERFECTO ADIÓS, TAJANTE Y SIN DUDAR.
SIN SENTIRME MAL.
PORQUE SÉ QUE ES DIFÍCIL TRATAR CON FANTASMAS DE OFICIO,
NEGOCIAR PUEDE SER AL FINAL UN MALDITO EJERCICIO.
Y AFRONTAR LO QUE AÚN ESTÉ POR LLEGAR,
AUNQUE ME HAGA LLORAR,
LO QUE ME IMPIDE SER QUIEN YO QUISIERA SER SIN PEDIR PERDÓN
EL ARTE DE DECIR QUE NO DE FORMA NATURAL.
LA CIENCIA DEL PERFECTO ADIÓS TAJANTE Y SIN DUDAR.
EL ARTE DE LA NEGACION, DE TANTA UTILIDAD,
PARA PODER DECIR QUE NO SIN FRENO Y MARCHA ATRÁS.
SIN SENTIRME MAL.
Por: serpientelocuaz | hilos mentales | Comentarios (0) | Referencias (0)