Domingo, 23 de marzo de 2008
siete veces nos preguntaron de dónde veníamos. ni una a dónde íbamos. cinco veces dijimos que de barcelona, una que de valladolid y otra de sevilla. nos dio la risa cuando quisimos decir que éramos de melilla.
pusimos los siete sellos: anfiteatro, foro, casa canals y casa castellarnau, paseo de las murallas, pretoría, circo romano y maqueta romana. vimos, de propina, la salida de la virgen de la plaza del rey que bailó para nosotros.
comimos en un sitio barato que hacían comida casera. no acertamos con ninguna de las dos premisas. les gustamos tanto-tanto que nos retuvieron allí por más de dos horas. eso sí, pintamos el mantel y aprendí – mejor dicho, me enseñaron – a hacer caras!
tomamos café en la rambla nueva, en la plaza del forum y en el carrer unió. dimos señales de vida a emilio, para darle envidia y hacerle saber que estábamos sobreviviendo. no compramos olivas ni encontramos la manera de llegar hasta la playa.
nos terminamos mi paquete de cigarrillos y el tuyo. por no atrevernos a pisar el césped tardamos en conseguir más tabaco. y ni siquiera al mismo tiempo. al lugar al que entré yo se desvaneció nada más salir y nunca más pudimos encontrarlo. tampoco lo buscamos, es cierto. mientras uno tuviera tabaco, los dos tendríamos tabaco.
llegamos temprano y cansados y nos fuimos tarde y cansados. el día estuvo bien. calorcito por la mañana para engañarnos y aire fresco por la tarde para espabilarnos. nos reímos. mucho. miramos al infinito. menos. y comimos tarta, quicos y habas.
ahora mi día parece anodino. y te echo de menos. ya ves truz.
Por: serpientelocuaz | hoja ruta | Comentarios (0) | Referencias (0)