Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Lunes, 21 de enero de 2008

en cualquier otra parte

pasan diez minutos de la hora del encuentro. T está esperando en el portal a que alguien llegue. la llamada de “¿pero dónde estás, bendito?” se trunca en cuanto aparece R corriendo:

- Perdona, según salía del gimnasio me he entretenido un ratillo y después no te localizaba. No llevas mucho esperando, ¿verdad?
- El caso es que no, apenas diez minutos. Por un momento creí que seguiría profundizando en mi semana de plantones!
la sonrisa forzada no oculta la ansiedad que sentía T de que, nuevamente, un plan trazado al milímetro se viera truncado por una gripe, la falta de entradas, una excursión a urgencias o imprevistos no detallados.

un piso más arriba, descorchan una botella:
- Cuando escribo, no me gusta poner los dos signos de interrogación o de exclamación. Sólo pongo el final.
- ¿Tú también piensas que las frases van ganando intensidad según las lees?
- No, es que no quiero avisar a nadie de que al final le aguarda una sorpresa.
y abren la caja de los truenos.
- H me llama para castigarme, para dejar constancia de que sigue ahí, tan entero, tan perfecto, tan desenamorado de mí... Por otra parte, J vendrá a la ciudad y me hace saber que no se plantea ni tan siquiera visitarme. Me resulta ridículo que haga tantos kilómetros para ignorarme.
- En mi caso, S me agobia. A pesar de que los dos sabemos que existe, me impone su presencia constantemente. Pero F ha dado señales de vida (¡por fin!). ¡Parece ser que quedaremos otra vez la semana que viene!
- ¡Qué difíciles son las relaciones interpersonales!
- O no. Quizá sencillamente decidamos complicarlas para llenarlas de sentido y evocar un amor romántico, que exija vencer obstáculos como prueba de devoción.
afortunadamente, la conversación a base de tópicos se ve truncada por el interfono. M había decidido interrumpir la fiesta para darle una nueva dirección.
- ¿Sabéis que hacía tiempo que no sentía que me incluían en un grupo? Mi vida se había estabilizado tanto que todo el entorno estaba controlado: los mismos compañeros de trabajo, los mismos co-inquilinos, los mismos amigos…
- ¡Je je! ¡Nuestro “grupo de gente guay” finalmente va creciendo!
- No, no… “grupo de gente maja”.
- Buff… yo casi prefiero ser guay.
tres copas de vino y cuatro pedazos de queso después, la perspectiva de cenar caliente se hizo tangible. el restaurante chino los esperaba con cuatro sillas y una algarabía juvenil bastante incómoda.
- ¿Tú eras así a los dieciocho años?
- Empiezo a pensar que nunca tuve dieciocho años… creo que pasé de la inconsciencia de la infancia a la gravedad de la adultez…
- No se te puede dar vino. Terminas volviéndote insoportablemente críptico. Y deja ya de flirtear, ¡coño!
una botella de vino y un par de gin-tonics más tarde, la comunidad del anillo (y la mariposa) se disolvía por la acuciante llamada de la vida laboral.
- ¿Nos veremos el martes?
- ¡Claro! Tendremos que poner al día nuestra vida social: todavía queda mucho fin de semana por delante y puede pasar algo emocionante.
- Sí, como que algún día te decidas a salir de fiesta con nosotros.
- Ya sabes que todo lo bueno se hace esperar.
tres espaldas caminan hacia la montaña. T, por su parte, rebusca en su memoria la canción que los emocionó para tararearla camino de casa.
- Convencí a un amigo para que estudiase imagen y sonido. Ayer me envió un videoclip que ha grabado. Y me enternecí. Porque le reconocía. Porque no me había equivocado con el consejo. Porque el resultado es estupendo. Y ahora no me puedo quitar la canción de la cabeza.
- Pínchala, pínchala…

“cualquier otra parte (dorian)”
VER QUE YA NO PIENSAS EN MÍ
QUE YA NO CREES EN LA GENTE
QUE TOMAS PASTILLAS ROSAS
Y TE HAS VUELTO NIHILISTA
Y SUEÑAS CON NO SOÑAR

ENTRARÍA EN TU LUZ
CON UNA CANCIÓN SENCILLA
TRES NOTAS Y UNA BANDERA
TAN BLANCA COMO EL CORAZÓN
QUE LATE EN TU CUERPO DE NIÑA

ESTARÍA TAN LEJOS DE TI
QUE YA NO RECUERDO EL MOMENTO
EN QUE TE DIJE POR ÚLTIMA VEZ
QUE EL CIELO SE ESTÁ ABRIENDO
Y SE ABRE BAJO TUS PIES
Y QUIERO QUE VENGAS CONMIGO

A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE

VER QUE NO SABES DECIR QUE NO
QUE VIVO EN PISOS OSCUROS
Y TENGO DOS MIL RAZONES
PARA OLVIDARME DE TODO
Y NO PENSAR MÁS QUE EN TU VOZ

ENTRARÍA EN TU LUZ
CON UNA CANCIÓN SENCILLA
TRES NOTAS Y UNA BANDERA
TAN BLANCA COMO EL CORAZÓN
QUE LATE EN TU CUERPO DE NIÑA

ESTARÍA TAN LEJOS DE TI
QUE YA NO RECUERDO EL MOMENTO
EN QUE TE DIJE POR ÚLTIMA VEZ
QUE EL CIELO SE ESTÁ ABRIENDO
Y SE ABRE BAJO TUS PIES
Y QUIERO QUE VENGAS CONMIGO

A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE

A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE A CUALQUIER OTRA PARTE

Por: serpientelocuaz | posibilidades | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios

Comentar


Recordar datos

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009