Martes, 14 de junio de 2005
ahora mismo estoy intentando sentirme de lo mas casero, aunque la principal (y sordida) razon es que me voy a poner a coser botones como un descosido (je je). Tengo dos mirandome ojiplaticos desde la estanteria y va siendo hora de tomar las riendas de mi vida y dejar de dejarme llevar por la abulia y lo esteticos que puedan resultar en una balda totalmente vacia...
y es que es tetrica la comparacion entre los estantes de Pietro y los mios (aparte por el orden de los propios), dado que los suyos demuestran una existencia ajena a la investigacion (es decir, una vida) y los mios estan vacios en su inmensa mayoria excepto un paraguas, un cuaderno, un diccionario, un libro y varias fotocopias y una caja vacia de cuando fui al LIDL sin bolsas... En fin, una tristura que no se muy bien como llenar. Me gustaria ser habilidoso con las tijeras, pinturas y demas para poder decorarlos un poco, pero conociendo mis propias limitaciones he decidido que el blanco es un color bastante elegante y asi se quedaran (de momento).
lo malo de viajar es que lo haces con lo imprescindible (segun los casos) y acabas echando de menos tonterias, recuerdos y cosas importantes, que no imprescindibles. Pero tambien tienes la expectativa de llenar los vacios materiales con experiencias trascendentes y la agonia de la espera acentua los vacios...
Me agobia tanto como tener internet en el cuarto, que no puedo evitar la tentacion de mirar cada cinco minutos el correo para ver si tengo algun mensaje nuevo (y como mi padre me esta enviando unas fichas de lectura que me deje olvidadas encima de la mesa se retroalimenta la sensacion).
Vamos, que llevo unos dias estudiando, comiendo, fregando y estudiando, cenando y fregando... La salvedad, el lunes, que me fui por la tarde con un amiguete de Pietro (que se llama Claudio y estudia cine) a ver Macbeth, de Orson Welles (y me reafirmo en que no se por què es el tremendo director que dicen que es...) y punto pelota. Me paseo un poco por la ciudad, me siento en el jardin de la residencia a leer, voy a hacer la compra y para de contar...
y es que me siento en una orbita ajena a los inquilinos de la residencia, que estan de examenes, son post-adolescentes muy recientes y mis conversaciones se reducen a drogas y putadas hechas a los profesores (que en mi caso ademas son pocas). Como me decia Silvia por el messenger, estoy viviendo una fase adolescente fuera de tiempo...
Conoci el lunes al profesor que me firma los papeles para estar aqui, pero en unas circunstancias un tanto "catedraticales" pues estaba haciendo el examen a sus alumnos y yo entraba en el aula a ver si podia hablar ya o no... Afortunadamente se resolvio bien el expediente, me firmo ya el certificado de la estancia (asi que me puedo volver como si tal cosa) y me dijo que me presentara a otro profesor que seguro que me parecia interesante hablar con el (claro, que ni me dijo como contactar con el ni me lo presentaria directamente). Dispuso del tiempo de su ayudante en la catedra (que me dijo que estaba hasta arriba de trabajo, tanto oralmente como verbalmente porque paso de mi olimpicamente) y se acabo todo contacto con el durante cuatro meses.
Y ahora sentado delante del ordenador en un cuarto vacio (es raro, porque normalmente Pietro esta durmiendo, dado que es un vampiro: hace solo vida nocturna), haciendo tiempo hasta que se me pasen las ganas de coserme los botones.
Y poquito mas. Que magnana, si no ocurre nada, me ire al cine a un festival/ciclo/no se que sobre "la vuelta al mundo en 80 pelis" y no mucho mas. Que tengo ganas de aprender a hablar, porque me faltan tantas palabras... y es que los anuncios de nescafe no dan para mucho.
asi que me despido hasta la siguiente!
Besos
Por: serpientelocuaz | hoja ruta | Comentarios (0) | Referencias (0)
